2006_05_07
DEJA IR Y DEJA A DIOS ACTUAR
Entregándonos A La Voluntad Divina
Inspiración Semanal por Rebeka Piña
Tus hijos no son tus hijos. Ellos son los hijos y las hijas de una Vida que los añora. Ellos vienen a través de ti, pero no son de ti, y aunque pasaran la vida juntos todo el tiempo… recuerda: ellos no te pertenecen.
Kahlil Gibran, El Profeta
Muchas veces, cuando nuestros hijos van pasando por serios desafíos las madres angustiadamente nos preguntamos: ¿Qué debo hacer en este caso? basada en la relación con mis hijos adultos, la mayoría de las veces encuentro que la respuesta es sencilla, pero muy difícil de llevar a cabo. Creo que lo mejor es aprender a escucharlos sin juzgar, con amor y empatía, orar mucho, y más que nada: dejar ir y dejar a Dios actuar. Eso es algo simple, pero nada fácil de hacer. Esto también aplica a toda relación cercana. ¿Qué hacer si esta persona parece estar viviendo una vida en contra de sus mejores intereses – o si está sufriendo emocional o físicamente? Pensamos que nuestro deber es resolver sus problemas y decirles cómo enderezar su camino. Entre más intima o cercana es la relación, eso de “vive y dejar vivir,” se vuelve más complicado. Como madre, he sufrido enormemente por mis propios temores con respecto al bienestar de mis hijos. Me ha tomando mucho tiempo y guía divina llegar a ese lugar en el que puedo, cada vez más frecuentemente liberar y confiar en el proceso divino. La verdad es que algunas circunstancias nos parecen demasiado difíciles para dejarlas que sucedan. Nos decimos, “yo puedo manejar esto," pero eso sólo significa que nuestro humanidad (nuestro ego) quiere controlar la situación y la vida de los demás. Pero esto funciona raramente, y casi siempre nos trae una abrumadora lección. Como el polluelo que necesita la lucha de romper el cascarón para fortalecerse, y si se le ayuda muere muy pronto, la “necesidad” que sentimos de cuidar y resolver los problemas de nuestros seres queridos, puede inclusive demorar el proceso que ellos requieren para descubrir su propio poder. No, no es fácil enfocarnos en su Ser Espiritual cuando nuestros hijos se encuentran en problemas. Pero es exactamente eso lo que debemos hacer. Debemos ver más allá de su aparente debilidad humana y trasladarnos a ese lugar interior en ellos donde reside su Ser Superior. Cuando podemos reconocer que son seres espirituales poderosos, puntos de consciencia en la Mente Infinita Divina, podemos desechar la preocupación, la duda, el temor, y el remordimiento. Estos sentimientos negativos no les sirven ni a ellos ni a nosotras. Podemos también abrirnos a la Sabiduría divina y permitir que nos guíe acerca del tipo de acción que debemos tomar en cada caso, y confiar en las respuestas que llegan… hacer nuestra parte, y luego dejar ir, y dejar que Dios haga el trabajo.
AFIRMACIÓN: DE HOY EN ADELANTE, RECURRO A MI INTERIOR PARA QUE DIOS DETERMINE LO QUE ES MEJOR PARA LOS QUE AMO. EL MEJOR OBSEQUIO QUE LES PUEDO DAR ES HACER LO MISMO PARA MÍ MISMA.